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¿Existe hoy la rusofobia o solo es propaganda rusa?

Reanudamos nuestros artículos sobre temas de actualidad, ahora con un tema que ha cobrado relevancia en los últimos años. Se le denomina r...

lunes, 22 de febrero de 2021

El Covid-19 y la diplomacia de las vacunas

 



Tal y como ocurrió en el siglo anterior, en la segunda década del siglo XXI se desencadenó una terrible pandemia que puso en jaque al mundo. Aunque la Gripe Española cobró más de 50 millones de víctimas mortales, el mayoritario entorno rural de entonces limitó su expansión a las grandes ciudades, por lo cual fueron las más afectadas.

Pero en esta ocasión, la presente pandemia del coronavirus SARS-Cov-2, que a la fecha ha infectado a más de 110 millones de personas y causado la muerte a 2.5 millones, ha surgido en un mundo altamente globalizado y urbanizado, con un volumen de circulación de personas exponencialmente más alto con relación a 1918, lo que ha hecho que prácticamente ningún país esté actualmente a salvo de su propagación.

Gracias a los avances de la ciencia médica del presente, se han podido desarrollar vacunas en menos de un año con un alto nivel de efectividad, en parte debido a que los científicos chinos que decodificaron el genoma del virus a principios del 2020 lo liberaron a la comunidad científica[1] para que simultáneamente los grandes laboratorios y centros de investigación iniciaran la carrera, por momentos frenética, por desarrollar una vacuna efectiva. Sin dudas, la búsqueda de una vacuna contra el Covid-19 ha sido el esfuerzo colaborativo más importante de la comunidad científica internacional en los últimos tiempos.

Es por esa razón que contamos hoy con más de 70 vacunas que están siendo probadas en humanos y 6 han sido aprobadas para su aplicación inicial en diferentes países, como refiere el Coronavirus Vaccine Tracker del periódico New York Times[2].

Sin embargo, la aún limitada capacidad de los distintos laboratorios que fabrican las vacunas aprobadas, que les impide satisfacer de forma inmediata la demanda de miles de millones de vacunas para inmunizar a la población mundial, ha desencadenado el “nacionalismo de vacunas”, principalmente en países desarrollados, siendo el más patético ejemplo la postura del pasado presidente norteamericano Donald Trump, ejerciendo su poder económico y político para abastecerse primero de las vacunas producidas en perjuicio de los países más pobres.

Ante esa problemática, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha implementado la iniciativa COVAX[3], para asegurar el suministro de vacunas a todas las naciones del mundo, para cubrir, al menos, al 20% de su población, garantizando de esa forma una distribución equitativa de las vacunas que se vayan aprobando según avanzan los procesos de testeo en Fase III.

Pero esta situación ha motivado que algunas naciones, aprovechando que cuentan con laboratorios o fábricas donde se han desarrollado o producido vacunas aprobadas por la OMS, han desplegado lo que podríamos denominar la “diplomacia de las vacunas”, buscando ventajas geopolíticas para lograr mayor influencia internacional.

Muchos países ya han iniciado el proceso de vacunación

Pero, primero, veamos cuáles son los tipos de vacunas que se han desarrollado y cuáles son las más avanzadas.

Las vacunas aprobadas y su tipología

Según el portal de seguimiento del New York Times, son 70 vacunas que hasta el momento se han desarrollado y en su mayoría no han terminado de completar las distintas fases de pruebas. Estas fases son:

  • Pruebas Preclínicas: Las nuevas vacunas se prueban en células y se aplican en animales de laboratorio para observar si produce una respuesta inmunitaria.
  • Pruebas de Seguridad (Fase 1): Se suministra la vacuna a un pequeño grupo de personas voluntarias, para probar la seguridad y dosis de la vacuna, al tiempo que se valida la respuesta de su sistema inmunológico.
  • Pruebas Expandidas (Fase 2): Se aplica la vacuna cientos de personas, divididas en grupos etarios, para ver cómo funciona en cada uno.
  • Pruebas de Eficacia (Fase 3): En esta fase se aplica la vacuna a miles de personas y se espera a ver cuántas llegan a infectarse, comparando con grupos de personas a quienes se les inyectó un placebo. En esta fase se estudia a profundidad también si existen efectos secundarios poco frecuentes.

Dependiendo de la metodología utilizada para fabricarlas, las vacunas pueden ser de varios tipos:

  • Vacunas Genéticas: Estas entregan a las células del receptor uno o varios genes del Covid-19 para provocar una respuesta inmune. A este grupo pertenecen las vacunas que utilizan el mecanismo llamado “ARN mensajero” o ARNm, como el caso de Pfizer y Moderna.
  • Vacunas de Vector Viral: Son vacunas que contienen virus manipulados para portar los genes del Covid-19, siendo las más reconocidas la Sputnik-V, AstraZeneca y Johnson & Johnson.
  • Vacunas basadas en Proteínas: Son aquellas que incluyen proteínas del coronavirus, pero sin material genético. A este grupo pertenece la EpiVAcCorona aplicada de forma muy limitada en Rusia.
  • Vacunas de Virus Inactivo o Atenuado: Aplican el virus del Covid-19 que ha sido previamente inactivado o atenuado mediante tratamiento químico. A esta clasificación corresponden las vacunas Sinopharm y Sinovac (ambas de China) y Covaxin (de India).

A continuación, detallamos las informaciones oficiales relacionadas con las vacunas que han sido aprobadas en varios países:

Vacuna

País de Origen

Indicador

Valor

Pfizer

Estados Unidos y Alemania

Eficacia

95%

Dosis

2 dosis, 3 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-70 grados Celsius

Lugares donde se aplica

33 más la Unión Europea

Moderna

Estados Unidos

Eficacia

94.5%

Dosis

2 dosis, 4 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-20 grados Celsius

Lugares donde se aplica

11 países más la Unión Europea

Sputnik V

Rusia

Eficacia

91.6%

Dosis

2 dosis, 3 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-2 grados Celsius

Lugares donde se aplica

29 países

AstraZeneca

Reino Unido y Suecia

Eficacia

82.4%

Dosis

2 dosis, 12 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-2 grados Celsius

Lugares donde se aplica

28 países más la Unión Europea

Sinopharm

China

Eficacia

79.3%

Dosis

2 dosis, 3 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-2 grados Celsius

Lugares donde se aplica

13 países

Sinovac

China

Eficacia

50.4%

Dosis

2 dosis, 2 semanas de diferencia

Aplicación

Inyección muscular

Almacenaje

-2 grados Celsius

Lugares donde se aplica

10 países

Fuente: Coronavirus Vaccine Tracker del New York Times

También están los casos de las vacunas Covaxin (elaborada por la India) y EpiVacCorona (elaborada por Rusia), las cuales solamente están actualmente en uso en sus respectivos países, y la CanSino (elaborada por China), que solamente se está aplicando en 3 países.

La diplomacia de las vacunas

En un contexto en que todos los países están desesperados por proteger del contagio a sus habitantes, por conseguir la reactivación económica y volver a la normalidad, ciertas naciones han iniciado un juego geopolítico con las vacunas que, además de practicar la solidaridad con los países menos desarrollados, sirven de moneda de cambio para ganar favores e influencia.

Trump maniobró para priorizar a USA en el acceso a las vacunas

Y es que el desenfrenado “nacionalismo de las vacunas” que se ha desatado en los países desarrollados, especialmente Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, los ha hecho ejercer presión sobre los laboratorios occidentales para que la mayor parte de su producción se destine a sus territorios, tal y como ha denunciado la OMS[4].

Esta actitud del “Yo primero” que enarbolan los países ricos es incluso contraproducente, dado que ninguna nación realmente estará protegida si miles de millones de personas que habitan en países pobres no llegaran a vacunarse, ya que eso le brindaría oportunidad al virus para mutar, lo cual en consecuencia pondría en riesgo nuevamente a los ya vacunados.

Incluso, este acaparamiento ocasiona que en muchos países subdesarrollados, que sí cuentan con los fondos para adquirir las vacunas, el principal problema consista en que los laboratorios no les suplan a tiempo las vacunas para desplegar su campaña de inmunización.

Es así que entran en acción potencias como Rusia y China, ávidas de ampliar sus zonas de influencia, especialmente en Occidente, sabiéndose con capacidad de producir y distribuir vacunas de probada efectividad y viendo como una oportunidad el poder ofrecerlas a países pobres a los cuales los laboratorios occidentales colocan al final de la cola.

Llegada de vacunas chinas a Camboya

Por ejemplo, China ha distribuido millones de vacunas entre los países beneficiarios de la iniciativa Belt and Road (Nueva Ruta de Seda), cuando aún tiene centenares de millones de sus propios habitantes sin vacunar. Claro, China tiene la ventaja de que desde hace meses ha mantenido bajo control la propagación del virus con estrictas medidas sanitarias y de distanciamiento social desde que inició la pandemia. Con esa estrategia ha logrado suplir satisfactoriamente las necesidades de inmunización de países latinoamericanos como Chile, México, Perú, Colombia, Brasil, Uruguay y, en los próximos días, República Dominicana. También han logrado gran aceptación en Medio Oriente y Asia Menor, especialmente en Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Azerbaiyán, Egipto, Iraq, Jordania y Pakistán, además de lograr que su vacuna sea aprobada en países europeos como Hungría y Serbia, o países del Sudeste Asiático como Camboya, Laos o Indonesia.

Parte de la estrategia china también ha sido la de facilitar acceso temprano a las vacunas a aquellos países que participaron en las pruebas de Fase III de sus productos, con lo cual China facilita el trámite aprobación de OMS y, al mismo tiempo, despeja cualquier duda sobre la eficacia de los mismos. En virtud de tal acuerdo, por ejemplo, Sinovac entregará 46 millones de dosis a Brasil y 50 millones a Turquía, mientras que CanSino entregará 35 millones a México. En total, China ha contratado hasta principios de febrero 2021 el suministro de casi 600 millones de dosis a diferentes países, según el Centro de Sanidad Global de Ginebra[5].

Presidente de Argentina vacunándose con la Sputnik V

Por su lado, Rusia consiguió un fuerte impulso a su vacuna Sputnik V con la validación realizada por la revista británica The Lancet, que certificó en ella una efectividad del 91.6%, una de las más altas entre las vacunas aprobadas. Según el organismo establecido en Suiza, a principios de este mes ya se habían contratado 403 millones de dosis de la Sputnik V, la mitad de ellas compradas por la India. Ante unos Estados Unidos ausentes en el liderato del desarrollo de vacunas contra el Covid-19, Rusia y China han sabido llenar ese vacío, facilitando el acceso a los viales y al crédito para financiar su adquisición, muchas veces a cambio del fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales.

Vacunas de la India a su llegada a Afganistán

Otro actor importante ha sido la propia India que, contando con las mayores fábricas de vacunas del mundo, ha desplegado una intensa campaña diplomática donando vacunas a diferentes naciones, principalmente de su entorno. Los hindúes han visto en la “diplomacia de las vacunas” una oportunidad para contrarrestar el avance de China en esa región. Recientemente aprobaron 200 millones de dosis para ser donadas al mecanismo COVAX impulsado por la OMS, a pesar de que ha marchado muy lento el proceso de vacunación en su propio territorio, debido a problemas burocráticos y deficiente red hospitalaria. Siendo uno de los países más afectados del Covid-19, han iniciado una ofensiva en países vecinos como Nepal y Sri Lanka, donando vacunas en medio de un pulso por contratos multimillonarios de infraestructura disputados con China[6].

Sheikk Mohammed de EAU vacunándose en público

Por otra parte, Emiratos Árabes Unidos (EAU), un aliado estratégico de los Estados Unidos, ha aprovechado sus cuantiosos recursos para adquirir masivamente vacunas para inmunizar a su población y repartir a sus vecinos de la Península Arábiga. Para ello, se han asociado con China para producir localmente sus vacunas y hasta su propio gobernante ha encabezado la campaña para demostrar la eficacia de la vacuna Sinopharm presentándose como voluntario.

Sin dudas, estos tiempos pandémicos han echado por tierra muchos paradigmas y demostrado que, para liderar el mundo, no solo se debe tener la capacidad para repartir fondos a naciones devastadas por la guerra, especialmente cuando no sufriste ningún daño en tu territorio, como ocurrió con el Plan Marshall. Ese liderazgo también se gana mediante el “poder blando”, en situaciones como la actual, con una pandemia que no ha distinguido entre ricos y pobres,  y teniendo también la necesidad de inmunizar a su propia población también encuentra fórmulas para beneficiar a los menos afortunados.

Así se gana la buena voluntad de cualquiera.

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jueves, 4 de febrero de 2021

Caballeros y ladrones en la literatura

 


A través del tiempo, en la literatura han surgido personajes intrigantes que, a la luz del día, son personas educadas y de trato fino, pero que en las sombras se dedican al pillaje. Algunos de ellos son muy conocidos por todos, a quienes se les han dedicados novelas, obras de teatro y producciones de televisión o cine.

Eran delincuentes por sus acciones realizadas al margen de la ley, pero motivados por buenas razones, que, en ocasiones, rayaban en la filantropía.

Conozcamos a los caballeros y ladrones más conocidos de la literatura, así como los personajes históricos que pudieron inspirarlos.

Origen histórico de los personajes literarios

El primero que podemos considerar compatible con esta visión es Ghino di Tacco, quien se dedicó en el siglo XIII al robo y saqueo en el centro de Italia, proveniente de una familia noble que se tornó en contra de la declarada República de Siena. Inicialmente fue ayudado por su padre, tío y hermano, formando la “Banda de los Cuatro”, aunque luego se dedicó por su cuenta al bandolerismo. Hizo notoriedad por el buen trato que daba a sus víctimas, a quienes, después de despojarlas, les dejaba lo suficiente para sobrevivir y hasta les curaba de sus dolencias. Su notoriedad fue tal que Giovanni Boccaccio lo menciona en el Decamerón[1] y Dante Alighieri también lo hace en la Divina Comedia[2].

Ghino di Tacco

Otro caso fue el de Robin Hood. Aunque aquí se trata de un personaje con menos aval histórico, las múltiples referencias sobre su vida y aventuras confieren algo de veracidad a este famoso héroe del folclore inglés del siglo XIII (algunos autores hablan del siglo XII). El hecho es que Robin, junto a un grupo de forajidos, asaltaba a los nobles que atravesaban los bosques de Sherwood y repartía el botín entre los pobres. Según varias fuentes, Robin Hood era en realidad un noble autoproscrito que se había levantado en armas contra la monarquía.  Obras muy conocidas como Ivanhoe[3], escrita por Walter Scott, lo menciona.

Memorial de Robin Hood

También en Alemania se dio el fenómeno de los Raubritters, “barones ladrones” o “caballeros ladrones”, que asediaron en el siglo XVI los caminos del Sacro Imperio Romano-Germánico. Sucede que en esa época el dinamismo comercial de las ciudades, el fortalecimiento de la burguesía y el avance del protestantismo habían hecho que el clérigo y los nobles caballeros perdieran cada vez más influencia y dinero. Eso empujó a los últimos a dedicarse al bandolerismo para sobrevivir. El término tuvo auge a partir del siglo XVII gracias a la literatura caballeresca[4].

Grabado representando un ataque de los Raubritters

Ya a finales del siglo XIX empezó a popularizarse en Estados Unidos el término “Robber baron” o “barones ladrones” para referirse de forma despectiva a los hombres de negocio de ese país que hicieron fortuna de forma inescrupulosa. Según el historiador norteamericano Matthew Josephson[5], entre los millonarios de la época considerados como “barones ladrones” estaban Andrew Carnigie, J.P. Morgan, John Cleveland, J.D. Rockefeller, Cornelius Vanderbilt, entre muchos otros, fundadores de grandes emporios y fortunas “respetables”.

Ilustración satírica alusiva a los "barones ladrones" en USA

Los caballeros y ladrones más famosos de la literatura

Desde su aparición como personajes literarios desde el siglo XIV, estos son los caballeros ladrones más conocidos de la literatura:

  • Rocambole: Creado en 1857 por el escritor Pierre Alexis, Vizconde de Ponson du Terrail, se trataba de un ingenioso y caballeroso ladrón que robaba por una buena causa y dejaba como firma en el lugar del delito una sota de corazones. Sus aventuras fueron publicadas en series en los diarios franceses entre los años 1857 y 1870.
    Publicación de Rocambole de 1857

  • A. J. Raffles: Denominado también como el “ladrón de los guantes de seda”, fue creado por el escritor inglés E.W. Hornung, quien fuera cuñado de Arthur Conan Doyle[6]. Raffles, mientras de día juega cricket en la alta sociedad, de noche realiza ingeniosos allanamientos disfrazado de forma magistral. Es un cínico de la sociedad desigual y, a pesar de ser un ladrón “aficionado”, tiene escrúpulos, teniendo como norma nunca matar a nadie. Las historias de Raffles están recopiladas en cuatro series publicadas desde 1899 hasta 1909.
    Publicación de Raffles de 1904

  • Arsenio Lupin: Es un personaje creado por el escritor francés Maurice Leblanc. Apareció en diversas series de historias publicadas desde 1905 hasta 1941. Lupin, a pesar de ser un delincuente, no es malvado. Selecciona a villanos que son mucho peores que él, comportándose siempre de forma elegante y seductora.
    Publicación de Arséne Lupin de 1909

  • Simon Templar "El Santo": Creado por Leslie Charteris, de origen singapurense, en 1928. Es un ladrón que realiza hazañas heroicas, con un gran sentido del humor. En la escena del crimen deja una tarjeta de presentación consistente en una figura antropomorfa con un halo de “santo”. La serie de libros fue publicada hasta 1963. Tenía como norma que sus ingresos debían provenir de los bolsillos de los “impíos”.
    Publicación de El Santo de 1930

La literatura nos ha enseñado que, por una buena causa, hasta el más noble puede colocarse en el lado contrario de la ley, especialmente si considera esta injusta y aplicada solo para favorecer a los más ricos en contra de los más desprotegidos. Cuando eso sucede, debemos estar atentos, porque entonces podría aparecer un caballero, aparentemente acomodado e indiferente, pero justiciero, que decida aplicar justicia por sus propias manos.

Por suerte, estamos hablando de ficción…aunque no siempre.

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[1] Libro compuesto por 100 cuentos que describen la vida en Florencia en el siglo XIV, publicada en 1349. Considerada una obra cumbre de la literatura universal.

[2] Poema compuesto por tres partes (Infierno, Purgatorio y Paraíso), siendo publicada la última parte en 1321. También considerada una obra cumbre de la literatura universal.

[3] Novela histórica ambientada en la Inglaterra medieval, que describe las fricciones entre la nobleza sajona y normanda en el siglo XII.

[4] Género literario en prosa que se caracterizaba por narrar las hazañas de caballeros. También llamados “libros de caballerías”.

[5] Autor en 1934 de la obra “The Robber Barons: The Great American Capitalists, 1861–1901”.

[6] Creador del personaje de Sherlock Holmes.

sábado, 30 de enero de 2021

¿Cómo el mundo ha utilizado la tecnología para combatir el Covid-19?

 


El Covid-19 es una de las pandemias más catastróficas de todos los tiempos, no hay duda. Hasta la fecha, más de 100 millones de personas han sido infectadas en todo el mundo y 2.2 millones han fallecido.

Si medimos el impacto desde el punto de vista económico, los números también son alarmantes. Según organismos como Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional, la recesión mundial rondará el 5% del PIB. Las medidas que los países han tomado para frenar la propagación de la pandemia han provocado una repentina desaceleración económica solo comparable con la Gran Depresión de 1929. Miles y miles de fábricas y negocios cerrados, millones de personas perdiendo su empleo y cientos de proyectos de inversión detenidos han parado en seco el crecimiento económico y colocado a las naciones, especialmente las más pobres, al borde del colapso económico y social.

Afortunadamente, si es aplicable el término en este contexto, el advenimiento de esta epidemia en una época caracterizada por el intensivo desarrollo tecnológico ha permitido aprovechar las tecnologías convergentes para combatir de forma más efectiva el virus. Por tanto, es la primera pandemia en un mundo hiper-conectado, por lo que de la rapidez y eficacia del uso de la información y recursos disponibles dependerá el éxito que se tenga al enfrentarla.

Aunque unos países han logrado mayor efectividad que otros, como veremos a continuación, la acertada aplicación de herramientas previamente existentes ha permitido llevar a cabo iniciativas innovadoras que han resultado ser efectivas para afrontar la presente emergencia sanitaria.

Tecnologías digitales contra el Covid-19

Distintas tecnologías, tanto emergentes como convergentes, han probado ser sumamente efectivas en el control de la pandemia en los distintos países donde se han implementado:

  • Drones y robots: La alta transmisibilidad del Covid-19 ha empujado el uso de máquinas autónomas para labores de desinfección y delivery de alimentos o medicamentos. China y Corea del Sur han utilizado ampliamente drones para desinfectar calles y parques, mientras que utilizan robots que emiten rayos UV para desinfectar hospitales, autobuses, etc. Ejemplos de repartidores automatizados son Roxo de FedEX, Amazon Scout y Keenon Robotics.
    Roxo, el robot de entrega de FedEx

  • Reconocimiento Facial: Muchos fabricantes de software han actualizado sus aplicaciones de reconocimiento facial para adaptarlas al contexto actual, en el que la mayoría de las personas utilizan mascarillas para evitar el contagio. Gracias a estos upgrades, los cajeros automáticos y las cámaras de vigilancia están en capacidad de reconocer rostros aún utilicen mascarillas. También los fabricantes de celulares han realizado estas mejoras para facilitar el desbloqueo del dispositivo reduciendo la exposición del usuario. A esta tecnología también se le ha incorporado sensores de temperatura para, de una forma no invasiva, detectar personas infectadas, especialmente en aeropuertos.
    Cámaras termales en los aeropuertos de Indonesia

  • Chatbots: Los bots conversacionales se han utilizado ampliamente, no solo para suplir informaciones sanitarias, sino particularmente para facilitar el triage de pacientes sin hacer colapsar las líneas telefónicas. Mediante un cuestionario llenado por el usuario desde su celular o computadora, el chatbot puede procesar grandes cantidades de pacientes para identificar aquellos que realmente necesitan una atención personalizada de un facultativo. En hospitales de Seattle, Estados Unidos, con el apoyo de Microsoft, se reportaron las primeras prácticas exitosas de esta herramienta[1].
    Chatbot "Clara", desarrollado por los CDC en Estados Unidos

  • Big Data: El procesamiento masivo de información de los ciudadanos ha permitido en muchos lugares contrarrestar la expansión del virus. Por ejemplo, desde el inicio de la pandemia en China analizaron millones de datos de ciudadanos y determinaron que el 80% de los contagios eran producidos por contacto intra-familiar, por lo que empezaron a aplicar aislamiento a los miembros de la familia del infectado. Eso les permitió bajar de 3,500 casos diarios en enero 2020 a solo 24 diarios en apenas dos meses. En Corea del Sur, a raíz del descubrimiento de que una sola persona, identificada por los medios como “paciente 31”, fue responsable de infectar a 1,000 personas de su familia y comunidad, empezaron a rastrear los contactos de las personas positivas al Covid-19 utilizando la geolocalización de los móviles.
    Mapa de Calor de la propagación del Covid en Estados Unidos

  • Blockchain: Esta forma de estructurar los datos se ha convertido en una tecnología clave para desarrollar sistemas que garanticen la trazabilidad de los productos desde que salen de fábrica hasta que llegan al escaparate de la tienda minorista, permitiendo a los consumidores o autoridades determinar si no estuvieron afectados por el brote epidémico. Igual este mecanismo es útil para que toda la información médica que se comparte se realice de forma segura y confiable. En momentos en que abundan tantas noticias falsas, el blockchain también puede asegurar el origen de las informaciones que son divulgadas por los medios.
  • Aplicaciones Móviles: Ante la popularidad de los teléfonos móviles (en Latinoamérica por ejemplo la mayoría de los países tienen una teledensidad móvil superior al 80%), muchos gobiernos optaron por lanzar aplicaciones obligatorias para realizar rastreo de contactos (Contact Tracing) o la delimitación de “geo-fences” (perímetros virtuales para advertir a las personas que están ingresando a una zona de alto riesgo de contagio). Una de las Apps más exitosas ha sido TraceTogether, que permitió a Singapur reducir sustancialmente los contagios. Dicha App ha sido emulada por muchos países, entre ellos Alemania. También estas aplicaciones, utilizando códigos QR, pueden ser utilizadas para determinar si un ciudadano puede estar en la vía pública (porque no es Covid positivo) o denegándole el paso por ser positivo o haber estado expuesto al mismo.
    TraceTogether, la exitosa App de Singapur

  • Telemedicina: La pandemia ha implicado un gran desafío para los profesionales de la salud, que, al estar en contacto directo con los pacientes, están sometidos a un alto riesgo de contagio. Otra razón que ha motivado que la demanda de la telemedicina se haya disparado, es que muchos pacientes con otras enfermedades temen acudir al hospital e infectarse allí del coronavirus. Incluso, la telemedicina es una solución para que los facultativos que están aislados en sus casas por haber sido infectados, pero que se encuentran asintomáticos, puedan atender pacientes por los canales virtuales. Para realizar estas consultas virtuales se han desarrollado en el mercado diferentes instrumentos: estetoscopios digitales, cámaras de otoscopio, dermascopio e intraorales. También existen dispositivos “wearables” que pueden ser utilizados por los pacientes para transmitir en tiempo real a su médico sus signos vitales.
    Paciente en una sesión de Telemedicina

  • Impresión 3D: Ante el colapso de los sistemas sanitarios de todo el mundo, la impresión 3D ha surgido como una alternativa válida y económica para reponer suministros médicos, tales como mascarillas, aparatos respiratorios, válvulas de ventilación, filtros de respiración, etc.
    Válvulas respiratorias fabricadas en impresoras 3D

Componentes de las estrategias contra el Coronavirus que pueden sustentarse en la tecnología

Como explican en su estudio un grupo de investigadores del Instituto Canadiense de Investigación en Salud[2], las tecnologías digitales pueden ser aplicadas en los siguientes componentes de una estrategia anti Covid:

  • Seguimiento de Propagación: Monitoreo y seguimiento de la propagación de la enfermedad en tiempo real. Para esta función se utilizan dashboards, mapas de calor, Machine Learning y data en tiempo real de los teléfonos móviles. China y Singapur han sido de los países más destacados en este aspecto y la Universidad John Hopkins de Estados Unidos gestiona uno de los dashboard de monitoreo global más utilizados.
  • Detección de infectados: Evaluación de personas para detectar la enfermedad. En esta tarea se utilizan con frecuencia sensores de temperatura, cámaras térmicas, Inteligencia Artificial y aplicaciones móviles. China, Singapur e Islandia han exhibido excelentes resultados en este aspecto.
  • Rastreo de Contactos: Identificación y rastreo de personas que han tenido contacto con un infectado. Se utiliza principalmente aplicaciones móviles con acceso al GPS o Bluetooth de los celulares. Los esfuerzos más destacados en rastreo de contactos son los de Corea del Sur, Singapur y Alemania.
  • Cuarentena y Auto Aislamiento: Identificación y rastreo de personas infectadas para asegurar el cumplimiento de la cuarentena. La tecnología utilizada aquí es básicamente Inteligencia Artificial, cámaras digitales y aplicaciones móviles con acceso a GPS. China, Australia, Corea del Sur, Hong Kong y Taiwán presentan las mejores prácticas en la vigilancia de la cuarentena por mecanismos digitales.
  • Gestión Clínica: Diagnóstico de individuos infectados, monitoreo de estatus clínico, pronóstico de resultados y servicios de telemedicina y cuidado remoto. Para estos fines la Inteligencia Artificial, Machine Learning y las plataformas de telemedicina son las tecnologías más utilizadas. Tanto China como Canadá y Estados Unidos son los países que han desplegado mayores esfuerzos para aprovechar la tecnología en la gestión clínica.

Lo interesante de todo esto es que estamos hablando de tecnologías ampliamente utilizadas y, por tanto, disponibles y asequibles. La mayoría de estas implementaciones no requieren grandes inversiones, solo disposición y coordinación de recursos humanos y tecnológicos al alcance.

Por supuesto que, el uso intensivo de la tecnología para combatir el Covid-19, plantea el desafío que representa la brecha digital, donde una parte importante de la población podría, por ejemplo, no beneficiarse por carecer de un teléfono inteligente o de suscripción a banda ancha. En esos casos es menester llevar adelante estrategias que permitan impactar a esos segmentos poblaciones, como es el caso del patrocinio de datos, que puede ser realizado tanto por el sector público como el privado, para que las aplicaciones móviles anti Covid puedan ser utilizadas aún sin tener saldo.

También sale a relucir la preocupación sobre el uso de los datos personales, especialmente cuando se trata de datos médicos. Implementar estrategias tecnológicas para enfrentar la pandemia, también requiere del reforzamiento de los protocolos de seguridad de la información y el establecimiento de políticas claras sobre el tratamiento de los datos personales. Afortunadamente, muchos gobiernos y organizaciones de renombre han desarrollado protocolos de protección de datos personales a los cuales se han acogido diferentes países con excelentes resultados. Tal es el caso de BlueTrace, el protocolo aplicado en Singapur, el PEPP-PT[3] aprobado por la Unión Europea, el Safe Paths desarrollado por el MIT en Estados Unidos o el desarrollado por Apple y Google para los celulares con sistema operativo IOS o Android.

En cuanto a Latinoamérica, los únicos países que se han destacado hasta la fecha porque sus gobiernos han aprovechado la tecnología para combatir el Covid-19 (principalmente para hacer Contact Tracing) han sido Argentina (con su App CUIDAR), además de Chile y Colombia con su aplicación móvil homónima CoronApp. También Panamá, Perú, Costa Rica y Paraguay han desarrollado Apps pero más de índole informativo o funcionalidades limitadas.

Lo que es innegable es que la tecnología, bien utilizada, nos hace más resilientes y nos permite superar más fácilmente desafíos tan traumáticos como el Covid-19. Es una ventaja que no puede ser desaprovechada.

Muchos países han demostrado que sí es posible. La pregunta sería, amigo lector, ¿Cómo está aprovechando tu país la tecnología para superar la pandemia?

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[2] Sera Whitelaw, Mamas A. Mamas, Eric Topol y Harriette Van Spall en su artículo “Applications of digital technology in COVID-19 pandemic planning and response” disponible en

https://www.thelancet.com/journals/landig/article/PIIS2589-7500(20)30142-4/fulltext

[3] Pan-European Privacy-Preserving Proximity Tracing