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domingo, 13 de octubre de 2013

Cómo será el mundo en el 2030?



Diecisiete años es bastante tiempo, especialmente cuando se trata de predecir cómo será la vida de los seres humanos en una época donde los cambios se suceden con una celeridad inédita.  Cronológicamente hablando era como tratar de ver en el año 1996 cómo estaría el mundo hoy en el 2013.  La tecnología es un factor de cambio importantísimo, pero no el único.  Por tanto, describiremos lo que entendemos más factible que suceda en los órdenes geopolítico, económico y social.

Por supuesto, nada de pretender ser Nostradamus y de ver el futuro en una bola de cristal.  Es solo un ejercicio de lógica utilizando como premisa las tendencias mundiales de los últimos años.

Estamos en el 2030, y quién manda ahora?

La mayoría de las naciones que han dominado económicamente al mundo en los últimos 50 años (G-7) seguirán teniendo una enorme incidencia (Estados Unidos, Alemania, Canadá, Italia, Francia, Japón y Reino Unido).  Sin embargo, el gran empuje que han mantenido en las últimas décadas los países del E-7, los llamados países emergentes, producirán una nueva correlación de fuerzas.  Estos países son China, Rusia, Brasil, México, India, Indonesia y Turquía.  De estos países, sin duda para el 2030 formarán parte del G-7 China, Rusia e India, muy probablemente a costa de Canadá, Italia y, tal vez, del Reino Unido.  De hecho, la prestigiosa PricewaterhouseCoopers prevé que la economía bancaria de China supere a Estados Unidos dentro de 10 años.

El enorme desarrollo económico que Brasil acumulará para esa fecha le abrirá las puertas para formar parte del Consejo Permanente de Seguridad de la ONU.  México avanzará mucho pero Brasil lo dejará atrás, ya que los problemas de seguridad y narcotráfico en el suelo mexicano serán un lastre muy pesado.  De hecho, la pérdida de peso especifico de USA, Canadá y México obligará un replanteamiento del Tratado de Libre Comercio vigente actualmente en Norteamérica.

Para Latinoamérica esto tendrá una incidencia trascendental ya que Brasil tendrá un mayor peso comercial para nuestros países, convirtiéndose para la mayoría de nosotros en el 2do o 3er socio comercial.

Con la pérdida de poder hegemónico de Estados Unidos, muy posiblemente se pacifique el Medio Oriente, aunque a expensas de Israel que tendrá que devolver gran parte de los territorios arrebatados a los árabes.  Sin duda, China se encargará de incrementar su influencia geopolítica y económicamente en toda Asia, y más allá.

La Unión Europea, aunque sufra varias sacudidas más por la indisciplina económica de varios de sus integrantes, se fortalecerá eventualmente con la entrada a la zona euro de Reino Unido, quien históricamente se ha resistido, y que se verá forzada a aportar a la Unión igual que el resto de los países miembros dada la pérdida de influencia económica y empezará a pensar más como bloque económico.

Muy posiblemente el consenso mundial acuerde trasladar la sede de la ONU a un país más neutral y menos beligerante que Estados Unidos, posiblemente a Suiza o Brasil. Lo que sí es seguro es que la ONU tendrá cada vez mayor incidencia y capacidad de intervención en los países en temas concernientes a medioambiente, bioseguridad, proliferación de armas de destrucción masiva, hambrunas y epidemias, ya que el mundo para esa época estará profundamente preocupado por los riesgos y amenazas existentes a escala planetaria.

Y la tecnología del 2030?

Habrá un común denominador de todo el equipamiento tecnológico:  Conectividad Universal e inalámbrica.  Para esa época el Internet deberá ser de acceso universal, o, al menos, solamente será cobrado para uploads, es decir, para subir información, data, mensajes, etc. a la nube.  Para descargar data o downstreaming entendemos que será totalmente gratuito.  Deberá imperar el concepto de que el acceso a Internet es un derecho universal, por tanto, todos podrán acceder desde su casa, oficina, escuela o universidad a consultar datos en línea.  Estaremos ya dentro de la Sociedad de la Información y el Conocimiento.  Para esa fecha la penetración del Internet a nivel mundial deberá superar el 75%.

Significa que el trabajo en red a través de los equipos será algo del día a día.  Televisores, neveras y demás aparatos electrónicos reportando directamente sus fallas a los centros de servicio autorizados.  Neveras haciendo el pedido directamente a los supermercados en línea y televisores y equipos de música reconociendo al usuario para presentarles un menú de canales o de canciones personalizado.

Los vehículos, por igual, estarán dotados de conexión a Internet y reportaran en línea desperfectos mecánicos, presentaran en tiempo real mapas, obstáculos en la vía ubicados a cientos de metros de distancia y a los organismos de seguridad (públicos o privados) les indicará exactamente donde han quedado averiados o están tratando de asaltarlos.  Los vehículos no podrán ser robados porque pueden ser monitoreados y desactivados a control remoto en caso de robo, y sus cristales delanteros en la parte interior servirán de pantallas de proyección de información útil para el conductor y los pasajeros.

Las PCs y laptops serán cosa del pasado, al igual que CDs y DVDs.  Ya toda multimedia será on line por paga o gratuita. El concepto de tableta se impondrá con una nueva característica:  Serán enrollables y mucho más fácil de cargar.  En un solo equipo será posible tener comunicación telefónica, tableta con pantalla touch o teclado proyectado tipo holograma y podrá ser desenrollado para ampliar la pantalla al tamaño deseado según lo que se quiera hacer.  Dentro de 17 años el ancho de banda promedio deberá superar los 50 mbps y deberá estar desarrollada la tecnología de proyectar imágenes en el aire tipo holograma.

Para esa época deberán haberse desarrollado tejidos sintéticos más complejos y económicos para confeccionar la ropa, que protegerán a las personas de temporadas de calor y de frio cada vez más extremas.  Recordemos que dentro de 17 años el clima será todavía más impredecible por el cambio climático y el daño a los ecosistemas en todo el mundo.

Estaremos mejor?

Esa es una pregunta difícil de responder.  Lo que sí es seguro es que muchísimas enfermedades que hoy diezman poblaciones enteras serán controladas y hasta erradicadas para el 2030.  El crecimiento poblacional desmedido estará casi resuelto, aunque ya el problema en algunos países será el de un serio envejecimiento de la población, dado las décadas de tasa de crecimiento poblacional casi llegando a 0.  Ocurrirá en la mayor parte de Europa y la propia China sufrirá estos efectos.  Latinoamérica y la región Indochina en Asia serán los que mayores inmigrantes jóvenes aporten a otras naciones y, sin dudas, el español se consolidará como una de las tres lenguas más habladas en todo el mundo.

Para el 2030 ya el hombre habrá llegado a Marte y en la Luna existirán las primeras estaciones experimentales.  Muy probablemente ya hayan retornado muestras desde las lunas de Júpiter o Saturno de que prueben que existe vida microbiana allá y ya se habrá completado toda la evidencia fósil de que las especies biológicas de hoy son producto de una lenta y sostenida evolución, incluyendo los humanos.  Para esa fecha las religiones (algunas de ellas) estarán más cercanas a la ciencia, ya que no les quedará de otra.  Cada vez estarán más convencidas de que las leyes del Universo no tienen porque contradecir a Dios, ni viceversa, y que todo lo que ocurre obedece a esas leyes y no al capricho o voluntad de un ser sentado en su trono buscando premiar o castigar a sus súbditos.

Por supuesto, seguirán las penurias en los países más pobres, aunque en muchos será en menor escala.  También grandes naciones hoy sufrirán escaseces y calamidades que creían superadas hace más de 100 años.  A pesar de los avances, seguirá la desesperanza y las perspectivas negativas del futuro en la población, el Mesías tampoco habrá llegado todavía mientras que los humanos seguirán haciendo un vano intento por crear su paraíso en la Tierra.  Pero, como siempre, habrá gente optimista mirando hacia delante, sabiendo que dentro de nosotros mismos está la fuerza e inteligencia para construir el mejor mundo posible.